sábado, 26 de julio de 2008

Campana mañanera

Tañen las campanas
de madrugada

tañen
tañen
tañen

Hasta hacer
sangre de bronce
sudor de esparto,
ahogando el badajo
en su propio llanto.

Tañen las campanas
gritando tu nombre
por las mañanas.


martes, 22 de julio de 2008

Ayer soñé

Gotas de café
resbalaron
por el dorso de mi mano
como mercurio
escurridas
trazaban su camino

Bebidas
absorbidas
por mi piel
entraron en mí
y abrí los ojos.

Despierta
soñé con piscinas cafetales
como dulce de leche
bañada en chocolates lodazales

Mis pies tocaron algo
una piedra grande y lisa

De repente
el lecho del río
se volvió blanco

Tres peces me miraron
rojo
gris
morado

El rojo bebía de mi sangre
el gris de mi cerebro
el morado de mis sueños

Amamantados
los peces suspirados
volaron sobre al agua,
evaporados.

Y yo me quedé ahí
sin saber qué hacer
salí del agua blanca
y me sequé al aire
del conjuro de leche.

Una lechuza
aún nocturna
ululaba
voló se acercó a mi
y en mi regazo
una túnica morada

Me vestí, plateada
reconfortada
poderosa
calmada y
asombrada.

Rana, serpiente, tortuga
zorro, liebre y
el lobo, silenciosos.
Como una fábula.

Al amanecer
despierto,
y un gato curioso
me miraba
el colgante que llevaba
de mi cuello
con tres ojos abiertos.







El grillo

Se apagó la luz
y de paseo
salí del portón

(el sol ya dormía
acunado en el seno
de la luna menguante
al frescor nocturno,
veinte minutos al día
se comía un pedacito
de la blanca enamorada,
achicada)

Y en la noche
escuché el canto del grillo

Me contaba
la historia de la truhana
que vivió cerca del río
que vendía cambilaches
trastos tristes y baldíos.

Me contó del enamorado
joven, pobre y estudiante.

Me cantó la historia
del duende verde
aciago espíritu transparente
que viajaba itinerante
errante de almas
buscando un globo 
con qué escapar.

Me contaba
del avaro codicioso
el Ensañado
lo llaman,
de amargo carácter
triste y triturado.

Y no acordóme de más
pues al volver a casa
se posó en mi ventana
y me quedé dormida
mientras cantaba.
  


Un amor imposible, tampoco es tan poco.

(A Perseo, de Andrómeda liberada)
Te quiero
lindo y tierno

Te quiero
más allá del mar
con una intensidad infinita.

Veo tus ojos
reflejados en las olas
de las nubes mensajeras
cada mañana

Cada palabra tuya
un regalo dorado

Hipnotizada
tu canto de hombre sireno
teutón del salvaje océano
me absorbería al abismo
Convertida, estatua de sal marina

Calmo por fuera
de observadoras
corrientes interiores
son tus canciones silentes

Tu sonrisa
grande y rizada de olas

Fuerte y bello,
cobrizo destello

Si cantaras a la brisa
y me dijeras que fuera a ti
subiría a la borda de mi velero,
cáscara de nuez de amor sincero,
y me tiraría sin pensar
a las aguas profundas sin remedio

Me sumerjo contigo
hundida
en tus brazos mojados
peces de lecturas abisales
en el fondo rocoso
del más oscuro de los mares

Te quiero tanto
que saber que existes
me alimenta

Bebería de la fuente de tus ojos
y me sentiría repleta
como agua de vida
licor de plata
de la eterna juventud
del alma enamorada.

lunes, 21 de julio de 2008

Suspiros morunos

Y fuíme
a la boda de mi amiga mora
mudé de país,
que no de vida y costumbres
y todo se me pareció nuevo
paisajes de azafrán, canela y curry
en bello hospedaje
de augusta casa familiar
las risas de las doncellas
amigas y hermanas de ella
desvistiéronme las muchachas
y sumergida
morí un instante
pez y sirena

En baños de aceites
de mentas, hierbabuenas,
naranjas y azahares 

En baños de aguas
de hinojos, jazmines y perlas

Tras la pasta de miel y limón
mi piel se volvió dorada
tatuaje de hena
en mis manos y tobillos

Diadema de oro
brazaletes en brazos y cintura
ropajes turquesas y morados
adornada y morena
bailarina
sobre tacón carmesí
bajé adoquines y escaleras
preparé lechos de rosas sobre el suelo
elaboré postre de mariposas.

Bajaron los enamorados
felices y encontrados
mezclaron aires empapados
de mestizajes cultivados.

Después del ágape y los bailes
furtiva escapé a la deriva
al balcón silente
alegre, triste, ausente
contemplando el bello jardín
la cantarina fuente.

Salí del continente
con un regalo de suspiros morunos
y un deseo de valles hundidos
en mi postrero lecho de luna.



sábado, 19 de julio de 2008

Luna llena

Luna llena 
cascabelera
pelo mojado
blanco de seda
ceniza de lagunas
brizna de gotas mudas
lloras rocío

Deja en el cesto
los sollozos de la gitana
mensajera

Vente conmigo
te envío nostalgia
de la campana vieja
arrugas de certezas
te dejo en el regazo
de la brisa del río
brumas transparentes
plumas de gallo mañanero
tu semblante de muerte
te otorgo imágenes escurridas
días de duelo y piedras
mientras yacía sumergida
somnolienta en el lecho
en brazos blancos de hombre
cuyo lamento malherido
jugaba a ser tormenta.

Luna santa
luna buena
luna redonda y plena
como láctea lluvia
acógeme en tu seno
de la estrecha condena
por ser bruja
amante
y poeta.

Por ser la mala condena
de las almas buenas.

Sopa de letras

Soy
con las palabras
como los niños:
experimental
cojo letras
las tiro al aire
como dados

Palabras que moldeo
como plastilina
escurridas en mis dedos
confiadas

Mezclas imposibles
gustos exóticos
de paladares nuevos

Como,
con el hambre infantil
después de un día de playa

Bebo
con el ansia del pez
cuando siente el aire

Duermo
con el sueño profundo
después de largo camino

Amo
con el corazón abierto
como un quinceañero
en su primera noche
torpe y auténtica.

Río
como un loco al ver
a un insecto volar

Huyo 
de la rancia estola
de tiesos de lentes encogidas
de versos podridos,  carcomidos
doctos en lo ajeno y vacíos por dentro.

Y aún así
en mi defecto de forma
late la vida
de la palabra
olvidada
carcomida y
recauchutada

Otorgándole una nueva alma
un vivero de letras
de ideas
de conceptos ascetas
de curiosidades gatunas conducidas
por mi mano dura y suave
de terciopelo


Juego a ser tormenta


Soy
ser ardiente
clave de deseos
Alada
de mirada

Resplandece mi plumaje
al sol azul anaranjado
a través de límpidos parajes
cuando vuelo alto
al viento
barlovento
mi piel bajo el cielo

Libertad
por nido

Respiro fuego de nubes
aéreas
pétreas mortales
huesos huecos
de húmedos lodazales

Devoradas alas
desgastadas y renacidas
por el uso constante
plumas de verde luz irisadas

Mi sangre dormida
despierta fulminante
y loca hambrienta
exhala silencios de postrera lluvia